
El viaje al amor – Las nuevas claves científicas
de Eduardo Punset
El libro comienza dando una explicación de cómo se desarrolla la vida desde la concepción. Lo que él llama el diseño invisible, la lotería genética. Sigue exponiendo cómo aprendemos y hasta que nivel estamos determinados por la genética. Acaba disertando sobre el vacío en el universo. «Solo hay vacío» expone, y solo «un recurso en forma de emoción para salvarlo: el amor».
Hace, seguidamente, un recorrido por la historia exponiendo el recorrido evolutivo de la célula para poder alcanzar la reproducción. La célula que se subdividía haciendo un clon de si misma viviendo para siempre. No obstante, tuvimos que abandonar la inmortalidad para poder dar lugar al amor. Es decir, de este primer impulso de fusión de las primeras células surgió, de manera más avanzada y compleja, lo que ahora llamamos amor. La unión de dos sexos.
El sistema sexual de reproducción trajo consigo diferencias de género. El cerebro tiene sexo, expone el autor, los hombres están más encarados hacia los sistemas y las mujeres hacia la empatía. Sigue explicando varias diferencias sobre los cerebros femenino y masculino y cómo se desarrollan a lo largo del embarazo gracias a las descargas hormonales que se dan lugar. Nuestras células germinales son distintas, y no solo eso, sino que nuestras conductas se han ido diferenciando. El hombre compite por la mujer, mientras que a la mujer lo que le preocupa es elegir bien. Y no solo habla del impulso sexual, sino del amor, que según los psicólogos (y parece que también la neurología moderna) está por encima de este. Estamos ante la «función biológica que fusiona a dos individuos creando lazos imborrables». Surge aquí una contradicción para el autor, la visión del amor que nos da la literatura y la que nos ofrece la biología. Es decir, el amor como donación y sacrificio o como supervivencia y perpetuación de la especie.
A continuación, Punset, habla sobre porqué somos como somos. Porqué tenemos algunas características que parecen no ir acorde con la selección natural. ¿En qué le ayuda al pavo real tener una cola tan majestuosa?, más bien ¿no sería un incordio para sobrevivir convirtiéndose en una presa más fácil y visible? Pero hay características que pueden perpetuarse si son percibidas como atractivas por el sexo opuesto y se logra la reproducción sexual con mayor éxito. Asimismo, explica cómo hemos evolucionado para que el amor tuviera lugar: la ovulación oculta y el amor pasional en la pareja para mejorar la supervivencia y que no dependiera solo de encuentros fortuitos.
En el siguiente capítulo se aventura a explicar los avances científicos sobre el amor. Cómo el amor está en el cerebro y las distintas hormonas y circuitos cerebrales del amor. Explica cómo actúa la dopamina (refuerzo y placer), la oxitocina (apego y felicidad), la vasopresina, etc. También, afirma y explica que la testosterona se comporta de manera distinta en cada sexo. En el hombre baja y en la mujer aumenta. «Enamorarse equivale a querer fusionarse con el otro, a borrar las barreras físicas». Continua explicando las causas del enamoramiento. Como la simetría, la proximidad, el sentido del humor o las propias experiencias emocionales. La imaginación y la creatividad también tienen un papel importante en el amor.
El lenguaje también se ha ido desarrollando y, a pesar de ser confuso muchas veces, «lo fundamental no era hacerse entender, sino intuir lo que los demás pensaban». Y esto abre la posibilidad a poder ayudarse e influirse el uno al otro. Es el primer paso de cómo construir algo en común. La primera etapa, de enamoramiento, que sirve para fines evolutivos dura unos 7 años. La segunda se caracteriza por la asunción de nuevos compromisos para poder crear un hogar y criar a los hijos. Y un acuerdo final sobre los límites de libertad e intimidad individual. El cual es un proceso lento, complejo y generalmente oculto.
Por último habla sobre el desamor, «desentierra los miedos que de niño empapaban la ansiedad de la separación de la madre». Esta emoción no dista mucho del estado emocional previo al suicidio o del temor a la muerte. Uno de los factores claves en el desamor es la capacidad de separar el amor y el deseo. Y, es que, el desamor aparece con una frecuencia superior en las personas que separan con mayor claridad el amor y el deseo.
Concluye con la fórmula del amor:
Amor = (apego + inversión parental + sexualidad y resistencia metabólica) entorno
A = (a + i + x) k

Punset, E. (2009). El viaje al amor. Las nuevas claves científicas. Barcelona. Booket.
